Música a través del tiempo

Hola cibernautas, locos, intelectuales, ociosos, viciosos, curiosos, obsesivos y de mas especímenes underground, además de los que les importa y a los que dicen o piensan ¿Yo por qué? A mí no me importa… es un placer estar aquí de nuevo, compartiendo anécdotas, estilos musicales historias mitos y de mas; es nuestro aniversario ¡¡¡UN AÑO!!! Se dice así nomas, pero cuando vemos atrás nos damos cuenta de que hemos apoyado con nuestras locuras y desvelos este proyecto que comenzó por la inquietud de uno de nosotros, Quarry Felicidades por este espacio y por considerarnos para ser parte de él, no solo yo, si no también los demás amigos y conocidos que de alguna manera compartimos nuestras inquietudes con ustedes.

Por lo que a mí respecta me siento contento de formar parte de este proyecto, en fin… vamos a lo que esperan, otra página de la música a través del tiempo.

 En anteriores entregas he hablado de personajes conocidos, y de estilos musicales que todos hemos escuchado alguna vez, por ejemplo, la inigualable voz de Jorge Negrete, la romántica inspiración de Guty Cárdenas, el Danzón, el Vals, el Huapango entre otros, que muchos de ustedes leyeron en este espacio, pero nuestro aniversario merece algo diferente, y voy a platicarles de un inspirado compositor, un gran ser humano, igualmente un excelente maestro, que tengo el privilegio de conocer, haberlo escuchado tocar en vivo y por supuesto ser testigo auditivo de sus anécdotas, algunos curiosas, otras graciosas, muchas tristes pero igualmente interesantes, tengo el placer de escribirles del Maestro Julio Cesar Oliva.

 Hace unos días, llegue por la mañana a un modesto edificio de departamentos en la colonia Portales, mi cita se había retrasado un día, pero eso no era lo que me interesaba, ansioso y algo apresurado me baje del automóvil, tomando una libreta y una cámara fotográfica, al bajar me encontré en la puerta con él, después de más de diez años de no verlo me sorprendió mucho que no ha cambiado nada, saludé al Maestro Oliva quien ya me esperaba, tras acompañarlo a sacar una fotocopia subimos a su pequeño, pero impecable, departamento y nos sentamos a charlar…

 

Julio César Valenzuela Oliva, nació en la Ciudad de México en 1947, siendo el último de 6 hermanos, desde muy pequeño, mostró una gran inquietud por lo que le rodeaba, investigando por su cuenta y “yéndose de pinta”, según sus propias palabras, pero esas pintas fueron lo que lo hicieron acrecentar su curiosidad ya que el lugar de sus “distracciones” era leer, y visitar al organista en un seminario cercano a su casa, esta aventura lo llevó a curiosear en los libros de teología del lugar, analizando y sacando sus propias conclusiones; aunque esas lecturas, como él me lo confió, no estaban a su nivel, por su edad y la complejidad de las mismas, a ratos pasaba también el tiempo con aquél organista, quien le empezó a enseñar algunas cosas y le abrió otro panorama de la música. Tras hacer sus indagaciones teológicas un día tomó la iniciativa de discutir esto con varios clérigos, exponiendo sus dudas e inquietudes ¡¡valla cosa!!, salió del recinto para no volver, menudo problema en el que se involucró, y me dijo con un aire nostálgico “lo que más me lamento de eso es que no volví a ver a mi amigo el organista’ pero sus estudios musicales no los inició ahí, fue Don José Valenzuela, su padre quien lo inició en la guitarra, otro anécdota de esto fue el siguiente:

Su Hermana Ana María (la mayor de sus hermanos), tocaba el piano, y comenzó a enseñarle por nota, pero el pequeño Julio Cesar no gustaba de esto, tocando de “oído” lo que escuchaba, al saber esto su hermana lo castigo cerrando el piano con llave (que los pianos modernos la mayoría no cuentan con llave en la tapa del teclado), por diversos motivos de índole económica ese piano fue vendido y su madre le pidió a Don José que le enseñara la guitarra, que estaba colgada en la pared, y a tanta insistencia accedió y ahí comenzó a aprenderla bajo el estricto, riguroso y nada paciente método de su padre quien no repetía lo que enseñaba y lo hacía afinar a cada momento esa vieja guitarra, estas lecciones solo las tenia los días domingos haciendo el esfuerzo por grabarse de manera fotográfica las lecciones a vapor que su padre le daba, Don José Valenzuela, tocaba de manera autodidacta Guitarra, Mandolina, Salterio y la Armónica pero su dureza tuvo una justificación por la difícil época revolucionaria que vivió; acomodándose en la silla recordó esto que pacientemente y un tanto asombrado escuche.

 Era el año de 1915, y su padre tendría a la sazón 10 años, cuando los Dorados de Villa en plena Revolución Mexicana cabalgaban por el norte de la republica debido a este conflicto armado robándose a los chicos para atender al regimiento, cepillando caballos, lustrando botas y carabinas y muchas niñas que fueron raptadas por igual para servir de comer, lavar ropa y otros quehaceres de esta índole. Una tarde, cuando se encontraba cuidando unas ovejas paso un caballo a trote y levantó en vilo al pequeño José Valenzuela sentándolo en el caballo, aferrado al jinete y viendo las cananas, el sombrero ancho bigote y carabina 30 30, pensó que no volvería a ver a su familia, este desconocido le hizo una pregunta: “Chaval, ¿sabes donde vive la Chavela? Muerto de miedo contestó temeroso –sí Señor, siendo un pueblo pequeño sabía de quien se trataba cuando otro jinete al trote se acerco y ambos repararon al caballo, éste se cuadró con respeto militar y dijo:

-“Mi General Villa, ¿se puede saber dónde va?

-*Fierrito, descuida aquí el chaval me lleva a ver un asuntito, dile a mis muchachitos que se replieguen en ojo de agua, ahí los alcanzo.

Fierro entonces miró al niño** que aterrado se dio cuenta que el mismo General Villa lo llevaba en ancas a caballo, ahora cada vez que el General le preguntaba por el camino el respondía respetuoso, ¡por aquí mi general!, llegando a una choza le dijo: -“aquí es mi general”, Villa entonces dándole el brazo para bajarlo le dijo: –“Estamos en la Revolufia, no traigo ni dinero ni dulces, te regalo tres balas pa’ que le cuentes a tus hijos que te subiste al 7 leguas***, y tomándolas de la carrillera, le tiro las 3 balas al piso, un relato sorprendente.

Ahora comprendí el por qué su padre fue así de duro y severo, seguimos charlando del suceso platicándome que su padre se había dedicado también a trabajar un tranvía como motorista, y posteriormente al comercio.

Aquí fue entonces cuando platicamos de su carrera musical dándome a conocer otras íntimas historias que lo llevaron a ingresar por ahí de 1964 a la Escuela Superior de Música donde solo estuvo 2 años ingresando en 1966 al Conservatorio Nacional de Música con el maestro Alberto Salas, teniendo en esta época también la inquietud de años atrás continuando con sus “pintas”, donde literalmente devoró un sinnúmero de libros de diferentes temáticas, y libros que su padre atesoró por muchos años, esta actividad extraescolar llegaría a tener mucha influencia en su carrera como compositor.

Su primera obra musical fue la “Suite Mont Murtre” inspirada en Toulouse Lautrec, compuesta en 1976 esta obra la mandó el Maestro Julio Cesar al primer concurso de obras para guitarra celebrado en el estado de Michoacán donde fueron jueces Blas Galindo, Alfonso Moreno, Juan Helguera y Julio Macías obteniendo el primer lugar de esta primera edición del concurso, posteriormente siguieron otras obras inspiradas en pinturas, libros, y algunos lugares de México, como la Suite Montebello, inspirada en las lagunas homónimas del estado de Chiapas, Cascadas de Agua Azul, La Sonata de la Muerte, Lauriana dedicada al compositor Venezolano Antonio Lauro, la Sonata del Amor, los cuadros mágicos, basados en las obras de Fernando Péreznieto (1938 / 2001) quien fuera su amigo personal con quien compartió estas obras musicales de los 25 cuadros mágicos, obras inspiradas en la literatura les cito “Siddharta” fantasía en 4 movimientos, basada en la obra homónima del escritor Alemán Herman Hesse, Las Enseñanzas de Don Juan sobre lecturas del Peruano Carlos Castañeda, obra que consta de cinco movimientos, del Mexicano Juan Rulfo, Pedro Paramo y El Llano en Llamas que fue escrita en 1996 para sexteto de guitarras y muchos arreglos a tres guitarras sobre música popular llevada a un grado de delicadeza, y complejidad guitarrística como “Nostalgia del Rio de la Plata”, basada en cinco de los más bellos y representativos tangos de Argentina, “Fantasía del Eco”, sobre temas de los Beatles, “Fiesta en el Papaloapan” popurrí de los más conocidos y famosos Sones Jarochos entre otras bellas adaptaciones y arreglos de la música popular tanto de México como de los Estados Unidos y otras partes del mundo.

Me comentaba también un hecho curioso, hace poco se cambió al domicilio donde nos vimos y platicamos, al mudarse se llevó obviamente todas sus obras en una caja, (imaginen el tamaño de la dichosa caja que contiene casi 300 obras para guitarra) entre duetos solistas, tercetos, cuartetos, quintetos, sextetos y octetos de guitarra tuvieron que bajarla 3 mudanceros de su anterior domicilio y el lio que fue subirlo al nuevo departamento, dejando la caja mal puesta, recibió la visita de un amigo intimo al que le pidió de favor le ayudara a acomodarla, entre esfuerzos y malabarismo ya que estaban sobre una silla y un banco, le pidió este amigo ver su contenido que esta minuciosamente archivado por orden alfabético, al hacerlo le hizo el comentario en son de broma, valla Julio Cesar, lo que son las cosas, el mundo como esta y tu perdiendo el tiempo haciendo bolitas en papel, se rieron juntos y se abrazaron, acomodaron con trabajos la caja que guarda el tesoro de la inspiración del maestro Oliva.

Como solista ha sido reconocido mundialmente comenzó en fiestas privadas a los 15 años donde tocaba sin el entrenamiento profesional de un músico, ganando poco pero dándose conocer, muchos artistas han tenido a su musa inspiradora en una mujer, en sus hijos, en otros amores, pero el maestro Julio Cesar, tiene esos chispasos de genialidad que plasma en la partitura de otras bellas artes, me comentaba que la primera vez que escribió una obra, le llego de súbito, queriendo identificar eso que oía en su mente puso varias grabaciones no encontrando coincidencia alguna, fue cuando se dio cuenta que esa música era propia y comenzó a escribirla, los cuadros mágicos, y las obras que he citado son el ejemplo de esa inspiración que en sus propias palabras es a veces “una molestia”, sorprendido le pregunte ¿Por qué?, su respuesta fue tan franca que igualmente me dejó perplejo, porque no me deja leer a gusto o disfrutar de una buena película, en verdad me sorprendió y concluyó: ya que terminé de leer el capitulo o de ver mi película, porque trato de recordar lo que “me llega” tomo mi lápiz, mi goma, y empiezo a escribirla, fue una confesión sorprendente.

 

Dentro de su carrera artística perteneció también al Terceto de Guitarras de la Ciudad de México en el que permaneció por 10 años, a principios del año 1986 cuando por casualidad coincidió con el también compositor Gerardo Tamez comentaron de un proyecto que Gerardo había concluido de manera poco satisfactoria, después de haber dejado el grupo Los Folkloristas, Gerardo inicio el Terceto Mexicano de Guitarras con Jaime Marques y Ernesto García de León, con quienes durara solo un año, le propuso a Julio Cesar formar un terceto de guitarras junto con el también guitarrista Antonio López (quien fuera uno de mis maestros en el conservatorio del estado de México), y que estaba por regresar de los Estados Unidos de América, y ya sabía de este proyecto, el Maestro Oliva aceptó también dándole inicio al Terceto más famoso de México en este género musical, yendo a tocar en toda la republica y en varias partes del mundo, fue cuando Julio Cesar Oliva comenzó a escribir sus arreglos a 3 guitarras y obras propias para este ensamble, entre sus recuerdos del Terceto de guitarras de la Ciudad de México, me platicó lo grato que fue recibir la crítica internacional con unas altas expectativas de ellos algunas de estas críticas las hicieron grandes guitarristas como Paco de Lucía y Leona Boyd, otro relato curioso de esta etapa de su vida artística fue una presentación en el noticiero matutino que en aquel entonces conducía el periodista Guillermo Ochoa, me comentó lo siguiente: fue algo inesperado, a nadie le permiten tocar tanto tiempo y menos en un noticiero fue la interpretación del Huapango de José Pablo Moncayo (cuyo arreglo es de Gerardo Tamez) que tocamos, dura casi 10 minutos y no cortaron la transmisión nos dejaron terminar la obra sin interrupción alguna**** concluyó. Lamentablemente para los que los hemos escuchado juntos en esta agrupación el maestro Oliva dejó el terceto de manera definitiva en 1996, su lugar lo ocupa actualmente Tomás Barreiro

A pesar de que se me terminaba el tiempo en esta grata visita por mis compromisos laborales y personales seguí escuchando atentamente sobre sus pasatiempos que siguen siendo los mismos de cuando era niño, leer, es un lector incansable y aunque no lo reconozca personalmente es una persona muy culta amen de su impecable apariencia y su educada forma de tratar a quien lo visita, especialmente a sus alumnos.

De los artistas que han interpretado sus obras están el sexteto de guitarras Hexafonía, el cuarteto de guitarras Manuel M. Ponce, Embrujo Flamenco (cuando era integrado por los hermanos Luna y Jorge Miller), a quienes les compuso La Samba Esmeralda y La Media Luna, dos extraordinarias rumbas flamencas, entre otros grandes guitarristas mexicanos y extranjeros, a quienes podrán escuchar en You Tube interpretando el repertorio del maestro Julio Cesar; otra agrupación guitarrística que ha interpretado tanto las obras originales como los arreglos del maestro Oliva, es el Terceto de Guitarras Ñiu-bah*****, también de la ciudad de México iniciado en 1998, por los guitarristas Marco Antonio Gasca, Arturo Villegas y Luis Gutiérrez (sandokkan), dejándolo Arturo Villegas a finales de 1998 e incorporándose Miguel León a esta agrupación y es Cuando se le da este peculiar nombre Ñiu-bah, de nosotros hablaré ampliamente en otro artículo.

Como otro dato extraordinario y honestamente sin precedentes ya que los conciertos para guitarra y orquesta son contados y en las palabras del maestro Oliva “a los guitarristas no nos quieren, la elite de la música nos ven como el patito feo, nadie nos pela” triste pero lamentablemente cierto, un comentario que me sorprendió y que haciendo memoria es cierto, ninguno de los grandes Directores de Orquesta jamás han grabado el concierto de Aranjuez de Joaquín Rodrigo porque los guitarristas no les interesan, le pregunte si no había tenido la inquietud de componer un concierto de este tipo, para guitarra y orquesta, me dijo que no argumentando los inconvenientes entre el que por supuesto pesaba más era esa “discriminación” hacia los guitarristas, entonces me comento de 3 obras, 3 conciertos escritos todos en 4 movimientos para guitarra y cuarteto de guitarras, las obras son las siguientes:

México de mis Sueños, de estilo tradicional mexicano

Concierto del Amor, escrito a manera de Tango

Y el Concierto del Destino, que tiene un estilo más Clásico

Como lo he mencionado son conciertos para solista y cuarteto de guitarras, donde el solista es acompañado por el cuarteto.

De estos conciertos, el concierto del amor fue proporcionado a Erwin Rodríguez, quien mandó orquestarlo y ha sido interpretado de esta manera también en el extranjero habiendo ya según las cuentas del maestro Julio más de 15 arreglos diferentes a orquesta y guitarra incluido uno que arreglaron con la intervención de una soprano de este único concierto, algo verdaderamente sin precedente.

Dentro de las mayores satisfacciones que un compositor puede tener es la interpretación y el interés de las personas en sus obras, citaré nuevamente las palabras del maestro Julio quien me confió esto por teléfono, soy uno de los pocos compositores que ha tenido la oportunidad de ver mis obras publicadas y grabadas, que he podido ver en vida el gusto de mucha gente por mi trabajo, pero personalmente considero que el gesto del pianista Julio Cesar Castillo ha sido algo verdaderamente noble y digno de reconocerse, mencione que en mi visita lo acompañe por una copia a una papelería cercana, y compartió conmigo este anécdota, este pianista al que hago referencia le dijo un día, hace aproximadamente tres años, “maestro voy a darle una sorpresa, se la daré en cuanto esté lista”, poco después el maestro Oliva recibió de manos de Castillo, una tesis y una grabación, la tesis tiene por título “las posibilidades pianísticas en la obra de Julio Cesar Oliva”, hizo transcripciones a piano de casi todas las obras originalmente escritas para guitarra del Maestro Oliva.

Mas Datos relevantes en la carrera artística de Julio Cesar Oliva.

A pesar de que su nombre Completo es Julio Cesar Valenzuela Oliva, no se le conoce su apellido paterno, el motivo que fue tema de otra anécdota: cuando comenzó a tocar siendo adolescente el impresor encargado de la imprenta que hacía los programas de mano y trípticos publicitarios que eran muy pequeños, le dijo: “mira no sé si haya inconveniente, te puse Julio Cesar Oliva porque el Valenzuela no cabe, y se oye mejor solo “Oliva”, ¿Qué te parece?” no le pareció mal aquí el punto era la opinión de su papá, quien lo tomo bien, le pareció que ese nombre “artístico le quedaba bien”, y desde entonces así se le conoce.

En 1970 fue el primer guitarrista mexicano que interpretó un programa con música de Bach y en 1976 es el primer músico solista invitado para la inauguración de la Sala Netzahualcóyotl. Desde 1984 se ha presentado en los más importantes festivales del país y en 1990 ofreció recitales en Italia y Francia con el Terceto de Guitarras de la Ciudad de México, y como solista en el Festival Internacional de Costa Rica en 2002.

Varias de sus obras para guitarra sola, ensambles de guitarra y obras para diversos instrumentos han sido interpretadas en festivales y concursos nacionales e internacionales y se han publicado por los Magazines Guitar International, Gendai Sound board; por las editoras Henry Lemoine, Ricordi, Toca Rock, Múñelo America y GSP Publications.

En su discografía destacan: Guitarra Mexicana, La Guitarra en el mundo, Terceto de Guitarras de la Ciudad de México; para la Marca Urtext Classical: Plenilunio, México Mágico, Qué Bonita es mi Tierra, y su último CD, La Guitarra del amor. La Guitarra de Cristal, considerado como un disco de cinco estrellas en el catálogo New Releases Classical y en Tower Records (Inglaterra).

Entre las críticas más distinguidas que ha recibido se encuentra las de: Guitar Player, Classical Guitar, Gendai Guitar, Les Cahier de la Guitarre, Seicorde, Soundboard, Paco de Lucía, Leo Brouwer, David Grimes, Paquito D’Rivera, Ernesto Cordero, Carlos Barbosa Lima, Pavel Steidel, Zoran Duckich, Manuel López Ramos, Víctor Pellegrini, Juan Helguera, Guillermo Flores Méndez, Alberto Salas, Corazón Otero, Cristóbal López, Roberto Aymes, entre otros. En 2003 cumplió 40 años de actividad musical y fue homenajeado en el 6º Concurso y Festival Nacional de Guitarra de Taxco, así como en otras ciudades del país. Ese mismo año, Guitar Fundation of America le encargó componer una obra para el International Guitar Competition.

Su nombre figura en la Enciclopedia de México, Diccionario de Compositores de México, Cincuenta años del Palacio de Bellas Artes, Enciclopedia de la Chitarra, Table of classical Guitar composers, Neuerschinungen Für Gitarre, Calálogo Schwann, Sala Netzahualcóyotl… Una vida de conciertos, http://www.guitarrismp.com, http://www.guitarristas.com, http://www.google.com, http://www.yahoo.com, y http://www.youtube.com

 

Quiero agradecer ampliamente al maestro Julio Cesar Oliva por su amabilidad al permitirme escribir sobre él y su trabajo, por haber compartido sus anécdotas personales parte de su vida e historia para compartirla con ustedes.

Me despido de esta edición de nuestro blog, espero haya sido de su agrado esta información de uno de los más inspirados hijos de México, un artista actual, presente que espero siga compartiendo su talento y regalándonos sus creaciones, nos veremos en la siguiente edición en otro capítulo de “la música que a través del tiempo sigue siendo popular”, hasta pronto.

Notas:

* General Rodolfo Fierro fue un militar mexicano que participó en la Revolución Mexicana. Apodado “el Carnicero”, Nació en EL Fuerte, Sinaloa en 1880, murió en Laguna de Guzmán Chihuahua en octubre de 1915, Fue el Brazo Derecho del General Francisco Villa.

** una confesión que hizo Don José Valenzuela a sus hijos con respecto a ese episodio de su vida fue la siguiente: “jamás olvidare esa mirada, esos ojos penetrantes y asesinos de Fierro, sé que me iré a la tumba y jamás veré una mirada igual en mi vida”

*** El 7 leguas fue el caballo del Gral. Francisco Villa, era realmente una Yegua árabe que le fue regalada

**** En ningún noticiero de televisión se otorga tanto tiempo a un invitado aparte de su entrevista, este video (por cierto no de muy buena calidad por su grabación original en formato betamax) está disponible en You Tube, no te lo pierdas.

***** Ñiu-bah significa “Buena Tierra” en Mixteco, dialecto de este pueblo originario del estado de Oaxaca México.

SANDOKKAN: lejos de ser el verdadero tigre de malasia, más bien, es un guerrero moderno en esta jungla de concreto llamada Ciudad de México, siempre apasionado, entre otras cosas, de la guitarra clásica y de las tecnologías computacionales.

Comentarios a: atravesdeltiempo@live.com.mx

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2 thoughts on “Música a través del tiempo”

  1. ps esta cool lo q escribiste y me agrado y es muy cierto lo q pones la foto estuvo mega cool jijijiji espero y sigas asi y espero la proxima invitacion

  2. Me ha complacido mucho leer este blog acerca de mi querido amigo y maestro Julio César Oliva… maestro porque, aunque nunca tomé una clase con él, pues no soy guitarrista, sin duda alguna me ha enseñado mucho de lo que como músico sé.

    También me siento profundamente honrado ante el reconocimiento que el maestro me brinda. Efectivamente hace varios años (1997) hice el primer intento de llevar al piano la obra guitarrística de Julio César Oliva, trabajo que confieso ha sido relativamente fácil por las intenciones pianísticas de ésta. Efectivamente la mayor parte de ese trabajo fue puesto en una grabación aún no comercializada, “Floresta”, y escribí un artículo (no una tesis en realidad) al respecto. Sin embargo debo aclarar que lo que he trascrito de Oliva es una parte realmente mínima del total de su obra, aunque es un trabajo que pretendo continuar.

    En fin, mil gracias por compartir esto. Saludos cordiales.

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